miércoles, 21 de mayo de 2014

Comerciaba con fósiles

La comerciante de fósiles inglesa Mary Anning (Lyme Regis, 21 de mayo de 1799) es recordada por el buscador Google en un nuevo doodle


Mary Anning
 Primero fue el coleccionismo de fósiles de esta comerciante de fósiles inglesa de principios de siglo XIX. Luego, comerciaba con esos fósiles. Sus existencias principales a la venta eran fósiles invertebrados como conchas de ammonites y belemnites. Se los proveía una formación geológica conocida como Blue Lias. 



Vendía “su mercancía” a los turistas de Lyme Regis en Inglaterra y a coleccionistas de fósiles como Thomas Birch…De tal manera, empezó con una “mesa de curiosidades” junto a la posada su negocio. Más tarde, fundó una tienda llamada Almacén de fósiles Anning  lo que atrajo a investigadores y paleontólogos de todas partes del mundo


Su sexo y clase social no permitió que en su época se reconociese su trabajo como paleontóloga. Descubrió “el primer esqueleto de ictiosauro en ser identificado correctamente, los primeros dos esqueletos de plesiosauros en ser encontrados, el primer esqueleto de pterosaurio encontrado fuera de Alemania y algunos fósiles de peces importantes”.

Sin embargo, su trabajo fue reconocido en su tiempo por el experto en peces fósiles Louis Agassiz o CharlesDickens. En la actualidad, además de su reconocimiento científico cuenta con una canción.


La banda Artichoke relata en su letra la historia de la paleontóloga con significativos versos como «La vida antigua duerme como los fósiles (...) ella podía leer cada línea (...) reunió todos los huesos del pasado (...) y demostró a los hombres cómo podían conectarse, aunque al principio algunos se burlasen (...) muéstrame lo que has encontrado, querida».

 Mary Anning buscó y provocó su suerte. Fue la primera en darse cuenta que aquellos grandes fósiles con forma de piedra, conocidos como «bezoares», es decir, enfocó su oportunidad.
Encauzó su marketing empresarial
  •     Un producto adecuado: “ los fósiles”
    ·  Un precio lógico: su “mercancía” se vendía. La compraban coleccionistas para montar Museos, es decir, ahorro de tiempo en investigación. Por comodidad, los coleccionistas estaban seguros con sus adquisiciones. Y, por cercanía sus primeros compradores eran…
    · Una buena localización: “mesa de curiosidades” (venta ambulante) y una “esquina acristalada” (tienda).
    ·       Servicio apropiado: los “esqueletos” son los adecuados.
    ·       Publicidad adecuada: el boca a boca, firma con  la apostilla “soy conocida en Europa”
  • Personal de venta idóneo: Mary Anning llegaba al cliente, “le daba buena información” puesto que “conocía el producto, tuvo donde gente, compromiso y capacitación".


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